domingo, 18 de mayo de 2008

The Maxx y Julie Winters


Este es bastante bastante viejo, de cuando cursaba tercero de art gráfic an Joso(y de eso hace uños añaco ya, como pasa el tiempo, jeje). Como me sigue gustando lo cuelgo. Son los personajes principales de un de mis cómics favoritos(llevo bastantes tatuajes de este cómic) Y nada más que añadir. A los que lo visteis disculpad el toston, a los que no espero que os guste.
Hay dibujos que no dejan de gustarte con el tiempo, no se que mierda tienen pero lo tienen. Espero seguir haciendo de estos que me gustan durante años.
PD: Echando cuentas.. cuando hice este tenía 18! Hay qu ver como he empeorado con relación a mí edadXDD

sábado, 10 de mayo de 2008

Musas




Los dos ultimos con photoshop, del primero estoy realmente orgulloso, el dibujo me gusta y está hecho íntigramente con la izquierda, lápiz y aquarela.

viernes, 9 de mayo de 2008

Tinta.


Pues de dibujos viejos va la cosa, este en concreto del 2002, tenía 19 añitos y me quería comer el mundo. Ha llovido mucho desde entonces. Hace mucho que he desistido de la idea de comerme el mundo, entonces pensaba que era una joven promesa, que algun día sería la hostia, que sería conocido y en el futuro se hablaría de mí. Lo lamentable es que aprendí a ser realista a la fuerza, y ahora me conformo con hacer cosas que no esten demasiado mal. El mundo que se lo coman otros. Me está costando horrores seguir luchando por mi nuevo sueño, que no deja de ser algo mucho más mundando que lo que pretendía de más jovenzuelo, publicar un cómic. Sin más añadidos, no quiero hacerme de oro, ni fans, ni reconocimiento a mí trabajo ni nada de eso. Con publicarlo, que me paguen un precio digno y se venda medianamente me sobra. No creo que sea peor ni mejor ni nada de eso. Hay cosas que simplemente te dejan de importar con el tiempo. Por ahora ya encuentro un reto el hecho de poder pagarme un alquiler dibujando, aunque no sean exactamente las cosas que más me gusta dibujar. Sigo siendo igual de ambicioso, no tengo bastante de poder vivir dibujando que quiero dibujar mis cosas y que me paguen por ello. Y eso seguirá siendo así. Y el día que suceda(si sucede) no tendré bastante con hacer mis cosas, quizás quiera más dinero, quizás quiera retarme artísticamente, quizás trascender. Quién sabe. Lo importante es que aprendí a no fabricar castillos empezando por el techo. Incluso aprendí a no aspirar a un castillo. Es solo mi caso. No digo que no haya gente con mucho talento capaz de fabricar un gran castillo, claro que la hay. No se si es desanimo o realismo, pero solo creo que yo no estoy destinado a algo así. A veces es bonito pensar que si, pero doloroso a la vez. Mirar a Otomo, Moebius, Miguel angel, Klimt, Velázquez.... claro que a uno le dan ganas de ser como ellos, pero con el tiempo también aprendí la suerte que tenemos de ser nosotros mismos. Nadie más podrá jamás ser tú. Con tus virtudes y tus defectos. Y aprendí con el tiempo, que el dibujo, que es una parte muy importante para mí, es solo eso, una parte, no el todo. No creo que pueda dejar de dibujar, pero no es dibujar exclusivamente lo que me hace feliz. Si me ha dado grandes alegrias, pero no todas. Y también me ha dado disgustos. Por eso quizás imagino que quiero hacer algo más personal, sin competir en nada con nadie. Solo algo que solo pueda haber hecho yo. Con mis grandes virtudes y mis grandes defectos. Por eso en el fondo me siento orgulloso de haber dejado de querer ser el mejor. Ser uno mismo ya es demasiado complicado.
Ultimamente convivo con mucha gente con mucho talento, y eso me ha hecho verme más pequeño. El que no es más bueno técnicamente que yo, tiene mejores ideas, narra mejor, pinta mejor, ilustra o dibuja mejor. El que no publica para Fráncia publica para Estados Unidos, y él que no es porqué no le da la gana. Hay mucha gente buena, mucha. Gente que te ayuda a aprender y gente que te deprime. Por eso un pensamiento más humilde me ayuda más que el querer "ser mejor que ellos". me ayuda pensar que ellos jamás podran ser yo, y me ayuda no poder jamás ser ellos. En fin, un relato de el que algun día quiso ser el mejor. pensamientos escritos de una ambición frustrada. En todo caso la insatisfacción me ayuda a mejorar, a querer mejorar simplemente a veces. Lo cierto que si que ando un poco decepcionado de mí mismo, ya que me creía capaz de más. Pero vaya, queda mucho camino y aun no está todo dicho. Lo cierto por eso, es que aun hay un impetu que no me permite conformarme con que lo he hecho todo lo mejor que podía, y pese a veces no poder más o estar exhausto, sigo queriendo ser el mejor, pero mí mejor yo, solo eso. Así que.... toca ponerse las pilas de nuevo, unos mosquitos malvados se acercan y alguién ha de hacer algo para darles caña... Sin prisa, sin pausa, sin grandes aspiraciones, sin posivilidad de no disfrutar ante el papel. Sin dejar de ser yo.